quinta-feira, 15 de abril de 2010

Una vida en las manos

Hace ya 8 meses fui a la primera reunión de padres en el nuevo, y primer, colegio de mi hijo.

Mientras permanecíamos muy atentos sentados en las diminutas sillas del aula de infantil, la profesora nos hablaba del proyecto educativo, de felicidad, de constructivismo, de respeto, de método científico, de apoyo, de participación, de asambleas, de integración, de diversidad, de desarrollo, de normas...

En aquel momento me emocioné pensando que el día a día de mi hijo contendría todo eso, impulsado por alguien que cree en lo que hace.

Esta semana mi hijo ha traído una nota en la mochila. En clase van a tratar el tema de la publicidad y nos piden que busquemos con nuestro hijo, para enviar al colegio, etiquetas de productos alimenticios que a poder ser contengan algunas de las letras de su nombre.

No es la primera vez, el trimestre pasado fueron los elefantes y la familia.

Y yo, que soy primeriza, me emociono sin remedio.

5 comentários:

Portorosa disse...

Está muy bien. Es como para emocionarse, ver cómo crecen.

¡¿Los elefantes y la familia era un tema?!

NáN disse...

Mejor no debería decepcionarte, pero hay momentos interesantísimos en los que se explica un proyecto. Llega el turno de preguntas y la señora que está a tu lado levanta la mano y suelta: "Manolito me desayuna muy mal, ¿Qué puedo hacer?". (me dieron ganas de preguntarle, ¿antes o después de la paliza que te voy a dar?).

A filla do mar disse...

:-D No, los elefantes era un tema y la familia era otro, independientes entre ellos.

NáN, la señora estaba preocupada, hombre, no te pongas así (tal vez ponerle la zancadilla para que se escoñase al salir, habría sido suficiente).

Anônimo disse...

¿De constructivismo? ¿De alguna rama en concreto?


Sirwood

NáN disse...

Sita Rama, para ir acotando el asunto.