sexta-feira, 23 de outubro de 2009

Con júbilo.

Salí de la oficina a hacer unas gestiones y por la calle me encontré con un matrimonio, amigos de mis padres. Son de esos amigos presentes en gran parte de mis recuerdos infantiles. Amigos de toda la vida a los que hacía mucho tiempo que no veía.

Él era marino mercante, como mi padre, ella ama de casa, como mi madre. Tuvieron 4 hijos, mis padres 5.

La situación de su familia y la de la nuestra las supongo muy parecidas. Y no me refiero solo al aspecto económico, también a un entorno repleto de apoyos, a un nivel sociocultural similar y sobre todo a unos intereses, como personas y como padres, compartidos.

Mientras hablaba con ellos, apenas 5 minutos, en sus miradas, además de la evidente alegría por volver a vernos después de no sé cuántos años, veía tristeza, desasosiego y mucha, muchísima preocupación.

Me parecieron muy mayores, casi ancianos.

Y yo he pensado en mis padres y en sus miradas, alegres y tranquilas.

Y me he alegrado de que mi padre haya dejado de trabajar hace más de 15 años y hayan sabido, tanto él como mi madre, seguir disfrutando de la vida.

13 comentários:

Portorosa disse...

Disfrutar de la vida: la principal de nuestras empresas, creo yo, y a veces tan difícil.

A filla do mar disse...

Sí, muy difícil.

Es complicado derribar los muros que nos ponemos (nosotros y la sociedad en general) para limitar, artificialmente, nuestras posibilidades.

Veo hacer cosas a mis padres, a día de hoy, que nunca hubiese imaginado que llegarían a hacer, cuando eran más jóvenes.

Desde luego no se han convertido en las personas que su pasado auguraba, por suerte!

NáN disse...

Así me gusta. Tenéis que cuidarnos y querernos a nosotros, los mayores.

Porque, a mismas edades, no lo somos tanto como lo eran antes.

Portorosa disse...

no se han convertido en las personas que su pasado auguraba, por suerte!


Da qué pensar, esa frase, ¿eh? Sobre capacidad de elección, sobre opciones, sobre caminos trazados de antemano, sobre capacidad de reacción, sobre la suerte... Y paro ya.

A filla do mar disse...

Pues sí, Porto, desde luego.

Mi madre en una conversación no hace mucho tiempo, cuando le comentaba justamente esto (que yo creía que habían envejecido mucho mejor de lo que cabía esperar hace unos años) me dijo que de quien más había aprendido era de sus hijos, que le habíamos enseñado que es posible vivir y disfrutar de la vida de otra manera.

Así que yalo saben: a aprender!!!

NáN, sin duda, pero ni los mayores ni los "jóvenes". Recuerdo a mi madre con la edad que yo tengo ahora y poco tenía que ver conmigo y con mi manera de vivir.

Me siento bastante más cerca de mi madre actual.

Anônimo disse...

Pues esto me hace recuperar cierta esperanza.

Mis padres son todavía muy jóvenes. 52 años recién cumplidos mi padre, uno menos mamá.

Y en 8 meses papá se prejubila. Y a mí me entran escalofríos de pensar toda esa vida por delante a medio llenar...

A ver si me pasa como con mi hijo, que cada día me demuestra que es mucho más inteligente y valiente de lo que yo pienso.

LLS.

A filla do mar disse...

LLS, mi padre se prejubiló con 50 años, después de haberse pasado la vida en el mar.

Todos pensábamos que aquello iba a ser muy difícil, porque mis padres estaban muy acostumbrados a vivir separados y echarse de menos.

Pero parece que se han organizado la mar de bien.

No sé cuantas veces habrá hecho mi padre el camino de Santiago. A pie, en bici, el francés, el inglés, el del norte... Unas veces solo o con amigos, otras con mi madre.

Se hizo Ferrol Valencia en moto para ir a una boda. Y el año pasado, la vuelta a España.

Pero también hacen cosas juntos, un montón! Y tienen la casa llena de nietos, un día sí y otro también. Que eso ayuda mucho, claro :-)

Portorosa disse...

Tener la posibilidad es necesario pero no suficiente. Algunos saben aprovecharla y otros no.

Nos pasa a cualquier edad.

Anônimo disse...

¡Hay, Señor, Señor...! ¡Filla, as picado!



S.

Aquí sale "opsinati". ¿Qué coño quiere decir?

A filla do mar disse...

No pienso responder a su probocación.

Lla se lo digo!

A mí, como soy de la casa, no me sale nada...

NáN disse...

Nati es la novia de OPS, el dibujante. No es extraño que se presenten juntos.

Anônimo disse...

OPS no es un dibujante, es un crítico. No supiera yo que tenía enemiga. Cierto es que no soy mucho supido, yo. ¡Cómo mola el 'yo' así, a lo Umbral!

Hágase foránea, Filla; se divertirá más.

S.

Pasen un buen fin de semana, ruégoles.

Anônimo disse...

Ahórrense lo de cabrito, ya me lo dicen aquí.


S.