quinta-feira, 5 de novembro de 2009

Con la madurez hemos topado

Desde hace unos años es habitual leer y escuchar en los medios de comunicación cosas como "Un joven de 35 años (...)".

¿Joven de 35 años?

Los de la generación anterior a la nuestra a esa edad eran personas, adultos, individuos, señores... cualquier cosa excepto jóvenes. ¿Dónde hemos colocado la delgada línea que separa la juventud de la madurez?

Yo, al fin, lo he descubierto.

Cuando tus sex symbols son más jóvenes que tú, pero no un añito ni dos, sino diez (por poner un ejemplo personal) sin que eso te convierta en una depravada, entonces puedes afirmar que ya has abandonado la juventud.

Ahora me queda descubrir cual será la señal que me convierta en una anciana.

terça-feira, 3 de novembro de 2009

Fútbol

Era una pareja joven; lo suficiente como para suponer que el niño que los acompañaba (un chaval gordito de unos 8 o 9 años) era el resultado de un error de cálculo.

No parecía que la vida los hubiese tratado demasiado bien.

Él empujaba el carrito y lo iba llenando mientras ella y el niño hablaban de fútbol, creo.

Se paró en la zona de higiene personal:
- Mira, este botecito pequeño está bien para ir al gimnasio, ¿no?
- Pero es muy pequeño.
- Ya, pero puedo rellenarlo.
- Sí, papá, cógelo que está muy chulo.

Lo metió en el carro junto al resto de las cosas.

En la cola de la caja, ella abrazaba al niño y le besaba los párpados mientras este no dejaba de contarle cosas sobre sus compañeros de equipo. Sin dejar de abrazar al niño, observó lo que habían comprado:

- Seguro que se nos queda algo
- Seguro. Si hubieses traído la lista...
- ¿Qué lista?
- La de la compra.
- La lista soy yo.


Se miraron los tres y, después de un segundo, se echaron a reir.

Ella comenzó a alejarse con una bolsa en cada mano. Él cogió la que quedaba y, con el brazo libre, rodeó los hombros de su hijo.
- Pues este sábado, si no llueve, podemos organizar un partido.

domingo, 1 de novembro de 2009

No volveré a casarme

Hace unos días volví a ver, creo que por tercera vez, Love Actually.

Lo reconozco, disfruto un montón con esa película (y esta vez la vi en inglés, que tiene bastante mérito en mi caso).

En un momento de la película, uno de los protagonistas dice que solo volvería a casarse si pudiese hacerlo con Claudia Schiffer.

Yo no soy tan restrictiva. Mi horizonte es más amplio...


Henry Cavill












Jude Law













Hugh Grant

quinta-feira, 29 de outubro de 2009

Suficiente

Son las 8 de la tarde pero fuera ya es de noche.
Nos sentamos en la mecedora, al lado de la ventana. Él sobre mis piernas, apoyando su cabeza en mi pecho, mientras miramos la luna.

Nos quedamos dormidos.

Si la vida solo fuera eso, en este momento, sería suficiente.

quarta-feira, 28 de outubro de 2009

¿Será posible

cambiar?

¿Modificar la actitud, el comportamiento, la reacción ante determinadas circunstancias?

¿Controlar nuestros instintos, nuestros sentimientos, dominarlos y alterarlos a voluntad, colocándolos donde deseamos que estén?

¿Será posible convertise en otra, en esa que realmente queremos llegar a ser?

segunda-feira, 26 de outubro de 2009

Pide un deseo

- Conocer a mis nietos.
- ¡Ahá!
- ¿Puedo perfeccionarlo?
- Sí, sí, claro.
- Y que ellos me conozcan a mí.

sexta-feira, 23 de outubro de 2009

Con júbilo.

Salí de la oficina a hacer unas gestiones y por la calle me encontré con un matrimonio, amigos de mis padres. Son de esos amigos presentes en gran parte de mis recuerdos infantiles. Amigos de toda la vida a los que hacía mucho tiempo que no veía.

Él era marino mercante, como mi padre, ella ama de casa, como mi madre. Tuvieron 4 hijos, mis padres 5.

La situación de su familia y la de la nuestra las supongo muy parecidas. Y no me refiero solo al aspecto económico, también a un entorno repleto de apoyos, a un nivel sociocultural similar y sobre todo a unos intereses, como personas y como padres, compartidos.

Mientras hablaba con ellos, apenas 5 minutos, en sus miradas, además de la evidente alegría por volver a vernos después de no sé cuántos años, veía tristeza, desasosiego y mucha, muchísima preocupación.

Me parecieron muy mayores, casi ancianos.

Y yo he pensado en mis padres y en sus miradas, alegres y tranquilas.

Y me he alegrado de que mi padre haya dejado de trabajar hace más de 15 años y hayan sabido, tanto él como mi madre, seguir disfrutando de la vida.