quarta-feira, 21 de setembro de 2011

No hay lugar para el amor en la vía estrecha.

Como lo oyen.
¿Se imaginan algo más romántico que una despedida en una estación de tren? Seguro que lo hay pero no mucho más.

Pues el caso es que la Feve ha pasado por alto esta consideración y ha implantado un sistema mediante el cual solo los viajeros pueden acceder a los andenes.

Se acabaron los abrazos con el silbato sonando de fondo, los besos a través de los cristales, la carrera acompañando la marcha del tren mientras susurras el último "Te quiero".

Por suerte nos queda la Renfe... por ahora.

5 comentários:

Martes disse...

Qué curiosos... eso ya existía en tiempos de mis abuelos y lo acabaron quitando por sentido común. De hecho se vendían "billetes de andén" que servían para ir a recoger/ despedir a los pasajeros.¿Será la crisis?

Comento poco, pero te leo mucho ;)

A filla do mar disse...

No sé cual será la razón, la verdad. Pensé, tal vez, en disminuir el número de revisores... no sé.

Pero es una pena, porque las despedidas en las estaciones de tren son muy bonitas, no? Muy bonitas, muy románticas y, casi siempre, muy tristes.

Me alegro mucho de que me leas, Martes.
Muchas gracias!

NáN disse...

Pues con los AVE pasa lo mismo.

A filla do mar disse...

Ay! NáN, pues qué pena!!!

Tendremos que venir despedidos de casa.

Usted bien, no? Por lo que me cuentan...

disse...

Depende. Si el trayecto es Madrid-Barcelona sólo puedes hacerlo en AVE, y no te puedes despedir en el andén...

(qué bonita la apreciación...)