terça-feira, 12 de janeiro de 2010

Insoportable



- María, querida, tú haces un café muy rico, ¿verdad? Pues hazme uno, que no queda.


Se ríe de su propia gracia y se sorbe sonoramente los mocos (como siempre), mientras María se levanta y yo clavo mis ojos en él, con el profundo deseo de que mi mirada lo fulmine de inmediato. No hubo suerte.

Cuando se enteró de que me había separado, aprovechó un momento en el que ambos nos habíamos quedado solos en la oficina para acercarse a mi despacho y regalarme un libro de autoayuda: Amor al segundo intento. “A mí me ayudó mucho, cuando me dejó mi novia –me dijo- Espero que a ti te ayude también.”

Aún me cuesta creer que haya tenido novia alguna vez.

Tras aquel libro vino otro e incluso unos bombones en forma de corazón que dejó en mi mesa el día de San Valentín.

Una lástima que este hombre sea, simplemente, tan despreciable. El típico machista, fantoche, resabido, déspota y faltón. Además de maleducado y cochino como él solo. Eso sin mencionar su aspecto físico.

Ante mis reiteradas muestras de falta de interés hacia él, ha decidido pasar a la estrategia del ataque, poniendo pegas a todo lo que hago o digo y dándole las quejas al jefe, como si fuese un quinceañero despechado.

Por eso y porque no lo soporto me preocupo los días en que, como hoy, no me entran unas ganas irrefrenables de asesinarlo en cuanto aparece por la puerta.

6 comentários:

NáN disse...

Pobre hombre. Que no merece ni tu deseo de matarlo.

A filla do mar disse...

Eso mismo pensé yo, NáN, que el pobre ha sido degradado injustamente. Porque no te vayas a creer que ha dejado de hacer méritos...

Portorosa disse...

Relájese.
Que no tengas ganas es buena señal.

Besos.

Anônimo disse...

¡Venga!, un esfuerzo. ¡Ultímalo ya!


Sirwood

Anônimo disse...

HA ver si va a estar enamorada... Ya se sabe, amores reñidos... Con lo cuál habrá ganado su estrategia (la de él)

Pelitos disse...

Secundo la aportación pacificadora de Portorosa. Es buena señal.