quinta-feira, 17 de dezembro de 2009

Madrugar

Suena la alarma. Alargo el brazo por encima de su cabeza intentando no despertarlo, cojo el móvil, 5:00 a.m., y lo apago.

Sueño con algo relacionado con mi trabajo. Apenas unas cuantas imágenes que me resultan angustiosamente habituales y abro los ojos de nuevo, alterada. Me levanto a la carrera y consigo acabar con el escandaloso sonido que produce el despertador colocado en el baño (imitación de uno de esos antíguos, de campana).

¡Conseguido, estoy despierta y levantada y aún no son las 5:15!

El Álgebra me espera. Me siento estupendamente.

13 comentários:

NáN disse...

Te sentirías mucho mejor si no acentuaras "estupendamente" (hoy me he levantado con bordismo filológico).

Que sepas que aunque tengo el despertador a las 6, a esas horas que tú dices suelo haberlo apagado sin que suene para leer en el silencio.

Pero no álgebra! Eso sí, después de Reyes espero que sea la nueva gramática de la RAE. ¿O será mejor dejar la gramática para antes de dormir? Tener sueños de atributos cruzados.

¿Qué opinas?

Lo cierto es que me gustará saber, a esas horas en que nadie mira y puedo fumar sin que me den el coñazo, andas algebraica.

A filla do mar disse...

Lo he corregido al instante (y tienes razón, ahora me siento mucho mejor).

Esto del bilingüismo tiene sus pros y sus contras y si, como es mi caso, adoleces de una escasa retentiva, pues la cosa se pone peor.

Yo no fumo (conseguí dejarlo durante mi largo embarazo) pero disfrutaré de tu lejana compañía tomándome mi té con leche. :-)

Portorosa disse...

Pues saberse acompañado en la distancia, bien por una joven matemática, bien por un... joven lingüista, será de lo más agradable.
¿Os interesa la compañía lejana de un... de un... lo que sea?

Mucho mérito, chica (aunque ya sabes lo que pienso del mérito). Enhorabuena.

¡¡Y la palabra de verificación es "besin", con lo que me ahorro decirlo!!

A filla do mar disse...

Mucho mérito, chica (aunque ya sabes lo que pienso del mérito).

Debería saberlo? Porque no lo recuerdo...

Portorosa disse...

Pues a veces creo que no existe.

Aunque otras, sí.

Ya sabes, un eterno no saber...

NáN disse...

Oiga, Porto, si desea unirse al grupo de los que en la tranquiliad de la madrugada mejoramos el mundo, se me ocurre que, dado que la lectura de su blog produce una sensación pacificadora, podría usted madrugar para estudiar algo que dé paz.

Portorosa disse...

¡Coño, mira qué buena idea...!

Pues hala, me lo propongo y punto. Ya os avisaré.

Aroa disse...

¿Admitiréis que desde los sueños os acompañe también?
Eso es muy temprano... las 5! Buff.

filla, me encanta cómo lo cuentas, no el madrugón, sino todo

Por aquí cae la tarde, la Castellana hace su ruido de tripas, y yo me entretengo leyéndote en una jornada, al fin, tranquila.

M Y T disse...

Ais! Filla lo tuyo son ganas...yo me acuerdo de los madrugones para coger sitio en la biblioteca de derecho de Santiago, había dos y esta era una que estudiabas entre cajones para que nadie molestara y como me costaba no dormirme!!!
Lo de estudiar nunca fue lo mío ;-)

NáN disse...

Ya hace rato que dejé a Joyce y estoy zascandileando por los blogs. Tú sigue con lo tuyo. Voy a prepararme un poleo.

A filla do mar disse...

Pues tenía yo el firme propósito de afianzarlo y convertirlo en rutina (lo del madrugón, digo) pero después de un fin de semana de celebración (creo que hacía mucho tiempo que no llegaba tan tarde a casa) y de una jornada laboral intensa (mañana me voy de vacaciones y quiero dejarlo todo listo) me ha resultado imposible.

Gracias, Aroa! Se agradece la compañía del durmiente, también.

MyT, es que a mí lo de estudiar siempre me ha gustado mucho (lo de examinarme, menos), pero estudiar sin metas, por el placer de aprender, y algo que me guste, claro, como es el caso.

NáN, pensé en ti, no te vayas a creer, pero desde la cama ;-)

Anônimo disse...

Mañana no trabajo, así que madrugaré un poco. Me levantaré a las diez.

Sirwood

NáN disse...

Pero querido, si usted, con el buen sentido que le caracteriza, solo bebe hasta el mediodía (que presupongo de corte anglosajón). Madrugando a las 10, ¿cómo puede afrontar esa pérdida de lo festivo?

¡Y en un día tan señalado!
(salvo por los mancos, interrumpe Brassens, siempre con sus viejos chistes de siempre, este hombre bueno).