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domingo, 13 de maio de 2012

Y cómo es él

Alto, guapo, interesante.
Culto, divertido pero no alegre.
Reflexivo, complejo y tendente a la melancolía.
Sensible, sentimental y refinado.
De mente abierta a pesar de los entornos conservadores que lo rodean.
Tolerante, comprensivo.
Extraordinario orador y buen oyente.
Amable, delicado y educado.
Consciente de sus inseguridades, atractivo.
Padre excelente (el mejor que conozco).

Magnífico amante y algunas otras cosas...

Ah! E inteligente, también.

quarta-feira, 18 de abril de 2012

Lejos

Sé que debería pensar que es lo mejor, que estarán bien, que será una experiencia buenísima para ellos, a la que, seguro, le sacarán mucho provecho.

Sé que ahora ya no hay distancias, que podremos hablar y vernos todos los días, aunque sea a través de la pantalla, que volverán en Navidad y que será fantástico.

Pero los imagino lejos y se me encoge el corazón.

¿A qué ventana vamos a mirar cada mañana para ver si ya se han levantado?
¿A quién saludaremos con los brazos en alto desde nuestro patio?
¿Quién gritará nuestros nombres desde el otro lado y esperará nuestra respuesta con la sonrisa en la cara?

quarta-feira, 4 de abril de 2012

Una imagen vale más

Hay imágenes que, no sé por qué, consiguen cambiarle a uno el estado de ánimo.

Para mí, esta es una de ellas.
Es, en resumen, la felicidad.

terça-feira, 3 de abril de 2012

Recuerdos

De niña, lo que más recuerdo es el olor de la piel de mi madre. Me acercaba a su cuello y, simulando un beso, inspiraba profundamente el olor de su nuca. Dejaba reposar mi nariz entre su cuello y su hombro. Recuerdo sentarme en su colo*, mientras los mayores hablaban, y escuchar cómo resonaban sus palabras apoyando mi cabeza en su pecho. Y recuerdo llorar, muchísimo (con tantas ganas como las que siento ahora que lo escribo) cuando, de noche, la echaba de menos.

De niña, recuerdo la voz fuerte de mi padre. Esperarlo impaciente al mediodía para llevarle solícita las zapatillas. Acostarme a su lado, en la cama, para echar la siesta y hundir la cabeza en su almohada para (de nuevo) aspirar ese olor a paternidad. Recuerdo sus manos soltando el volante mientras conducía y mi pavoroso miedo. Y hacerme la dormida, en el coche, para que él me llevase a casa en brazos.

El olor de mi madre lo he reconocido en todas las personas a las que he amado. Ese olor ha sido la medida de mi amor.

* Regazo

segunda-feira, 2 de abril de 2012

Temprano

Cuando oigo el zumbido del teléfono me doy cuenta de que ya estoy despierta. Ya lo estaba un minuto atrás, creo.

No me permito remolonear, hoy no. Quiero levantarme pronto, llegar pronto al trabajo, salir pronto y comenzar a disfrutar la tarde cuanto antes.

Me demoro en la ducha más de la cuenta. Siempre lo hago. Pienso que, entonces, ya no es demora, es un hábito, lo normal.

Mientras desayuno, suena la radio: noticias sobre la Fraga, el fuego, lo que hemos perdido. Nunca lo recuperaremos, nunca. ¿Cuánto se tarda en prender una cerilla y acabar con lo que llevó siglos conseguir?

Cuando subo al coche la calle está desierta. Apenas hay luces encendidas en los edificios.

En el taller ya trabajan pero en la oficina solo A responde a mi saludo y se sorprende (yo nunca había llegado tan temprano).

Mientras reviso el correo suenan las campanitas en el móvil. Sé que es él. Se ha levantado al baño y se vuelve a la cama. Imagino su cara adormilada velando el sueño de P y C. Imagino a mi propio hijo durmiendo también, a esta hora, y deseo que pase rápido el tiempo.

sexta-feira, 30 de março de 2012

De repente


De repente, me sorprendo leyendo lentamente cada cartel, cada anuncio, cada etiqueta. Deletreando, silabeando, corrigiendo sonidos que parecen lo mismo pero no lo son, aclarando que aquí suena así y aquí de este otro modo...

De repente, como si alguien hubiese apretado el botón de encender, no dejamos de hacer sumas (tres más tres más tres más tres...) y restas, de intentar resolver dudas, de borrar y pintar de nuevo hasta que conseguimos que la nube parezca una nube y el mar un mar, y  no al revés.

De repente, la curiosidad que parecía dormida se ha despertado.

sexta-feira, 23 de março de 2012

38

Me encanta cumplir años.
Y me encanta esta canción.

terça-feira, 13 de março de 2012

Sola

Ser la cuarta de cinco hermanos tiene, entre otras, una consecuencia que no acabo de determinar si es buena o mala.

El caso es que, desde niña, siempre he sentido que había alguien para sacarme las castañas del fuego. Mis hermanos mayores siempre estaban ahí para salvarme si la cosa se ponía difícil. Sucedía en el patio del colegio, en el parque, en la calle, en la playa... Y con los años, sucedió también ante los primeros conflictos con mis padres, los primeros pitillos, las primeras salidas nocturnas. Cuando me independicé, ahí estuvieron para ayudarme económicamente, incluso para darme alojamiento y manutención cuando la vida se me puso del revés.

Y ahora, en este momento tan incierto y a pesar de que todos lo estamos pasando mal, yo sigo convencida de que, si me pasa algo grave, si pierdo mi trabajo y me quedo sin nada material, ahí estarán, como siempre.

Nunca he tenido la sensación de tener que enfrentarme a la vida yo sola.

segunda-feira, 5 de março de 2012

Felicidad

A veces me pregunto cuánto hay de vida en el lamento, en el dolor, en la infelicidad.
La vida sin trauma no es vida. El que no sufre no vive, estoy segura.

Pero a la vez, esa felicidad ingenua, de horas que pasan casi sin ser vistas; el placer de llegar, sin más, sin esperar más, de sentarse y mirar al techo y pensar qué haré de comer mañana; el disfrute de apagar la pantalla, mirar el reloj y que todavía no sean las seis y media; el gozo de sentarse en una mesa y hablar de nada durante horas, de temas ya hablados una y mil veces, conversaciones repetidas desde hace años. ¿Quién puede decir que eso no es también felicidad?

sexta-feira, 24 de fevereiro de 2012

Me voy a África


Toca cenar judías. El conflicto ya lo veo venir, pero, aún así, me armo de paciencia y no me rindo.

-         No me gustan.
-         No lo sabes si no las pruebas.
-         Es que ya sé que no me gustan.
-         Las comiste un montón de veces y te gustaron.

Y así, un rato. Cuando la cosa ya no da para más, me pongo seria, muy seria. Y él, viendo que ya no le quedan argumentos ni armas para defenderse o atacar, me espeta:

-         Es que ya estoy cansado, mamá. ¡¡Me voy a África!!

Tuve que contener la risa mientras le decía que él no se iba a ningún lado, ni a África ni a la vuelta de la esquina, sin mi permiso y el de su padre. Que para ir a África tendría que ir con nosotros o ser muy mayor para poder ir solo.

En el fondo creo que es lo que esperaba oir.

terça-feira, 14 de fevereiro de 2012

Febrero


Febrero es un mes raro, a caballo entre la Navidad y mi cumpleaños. Donde parece que el invierno quiere alejarse sin que la primavera tenga todavía interés por llegar.


Me recuerda a mi época de estudiante universitaria, a los exámenes, a los nervios, al tiempo perdido absurdamente entre octubre y diciembre.

Me recuerda a mi abuela, a los freixós y a sus dedos dándoles vuelta en la sartén, sin protección alguna. Y la echo de menos.

Febrero es un poco triste.

terça-feira, 24 de janeiro de 2012

El bisnieto de abuelo Manolo

- ¿A que no sabes quién hizo esa casa?
- No. ¿Quién?
- Tu bisabuelo: abuelo Manolo.
- ¿Sí? ¿Y dónde está? ¿Ya se murió?
- Sí, se murió hace años, antes de que tú nacieras.

Íbamos caminando. Se paró y se echó a llorar.

- Me da mucha pena que se haya muerto mi bisabuelo.

Genética no tiene pero no podía tener un alma más gallega.

quinta-feira, 5 de janeiro de 2012

Día de Reyes

Un año más, mañana iremos a casa de M y C a celebrar el día de Reyes. Lo hago desde hace 11 años, desde el año en el que nació X (el sobrino que más he disfrutado, el que me hizo plantearme que quería tener hijos y cuestionarme si sería capaz de quererlos más que a él).

He ido a esa casa cada día de Reyes desde el año 2001; soltera, casada, divorciada, madre, sola, con pareja...

Recogeré a Cibrán temprano en casa de su padre y, junto con F, iremos a recibir a los Reyes en el salón repleto de juguetes y regalos. Desayunaremos chocolate con churros, nos atiborraremos de gominolas, veremos la actuación que las niñas nos tienen preparada, lucharemos por la victoria en el concurso de montaditos (me juego el cuello a que este año también lo gana V) y pasaremos la tarde entre cartas y pictionary.

¡Feliz día de Reyes!

quarta-feira, 30 de novembro de 2011

Vocación

En el curso de Cibrán han decidido invertir las últimas semanas del año en un nuevo proyecto: el estudio de un país (el proyecto anterior, los ponis, se les hizo un poco corto).

El país elegido en su aula no podía ser otro: Etiopía.

Llego al colegio un poco antes de las 10. Por el pasillo me encuentro con L, compañera del aula de Cibrán, que vuelve del baño.
- Corre, L, que os voy a hablar de una cosa.
- Ya sé. Nos lo ha dicho P (la profesora), que venías ahora. Te estamos esperando.

En el aula, los niños rodean a la profesora mientras le enseñan los dibujos que han hecho de la bandera etíope. Cuando me ven, se ponen como locos y Cibrán se acerca orgulloso a saludarme. Casi todos me saludan, repitiendo mi nombre una y otra vez, para que me dé cuenta de que saben quién soy.

Vamos a la biblioteca, todos en fila y en silencio, veinticinco niños de 5 años.

Se sientan en el suelo, nerviosos y pongo en marcha la presentación, mientras P me hace unas fotos.

Vimos mapas, el Nilo Azul, animales impresionantes, vídeos de gente bailando y cantando, personas diferentes, con aspectos sorprendentes y conocieron a Abebe Bikila.

Al acabar, P les dice que en el aula volverán a ver los videos de los bailes, para ensayar. Van a preparar una coreografía para el festival de Navidad.

Me voy muy contenta, convencida de que, en mi próxima vida, no volveré a cometer el mismo error y me dedicaré a esto, sin duda.

quinta-feira, 24 de novembro de 2011

Lo lamento cada día

Los días pasan y me voy agotando. Cada día un poco más.

Hago la cuenta de lo que me queda. Intento no pensar en el próximo lunes, el próximo martes...

Pasan las horas y siempre es tarde al llegar a casa. Cuando cierra los ojos y se duerme, cada vez, siento esa punzada que me dice que se esfumó un día más, que ya no vuelve, que yo lo he perdido sentada en esa silla ganando un pan que ni siquiera tengo tiempo a disfrutar.

terça-feira, 15 de novembro de 2011

Consciencia de los límites

- Mamá, en teatro, el que mejor lo hace es E. A ver si tú consigues ser la segunda, ¿vale?
Cibrán.

terça-feira, 25 de outubro de 2011

La nueva vida III

Hoy he llegado a la oficina como quien llega a casa a pasar la tarde, tranquila y con ganas.

Trabajaré toda la jornada, sin descanso, porque me permito el lujo de llegar más tarde para dejar a Cibrán en el colegio y eso me obliga a recuperar durante el almuerzo la hora perdida. Y lo como aquí, en mi mesa, delante de la pantalla del ordenador: las lentejas humeantes, el yogur, la manzana...

Al otro lado de la cristalera, mi compañera más querida me hace un guiño, un comentario, una llamada de teléfono para saber si las lentejas están buenas...

El mejor momento es ese, cuando casi todos se han ido para hacer la pausa del mediodía y solo nos quedamos ella, yo y algún otro incauto.

Fuera está lloviendo. Cuesta creer que hace una semana estábamos en la playa. Llueve y hace frío. Y hay muchas ganas de lluvia y de frío.

En unos días Cibrán celebrará su quinto cumpleaños. Con él, yo celebraré el cuarto aniversario de mi nueva vida.

quinta-feira, 6 de outubro de 2011

Salud, dinero y amor

¿En qué orden?

Para mí: "Amor, salud y dinero".

Y cuánto más tiempo pasa, más convencida estoy.

terça-feira, 4 de outubro de 2011

La red

En mi casa somos cinco hermanos. De los cinco, cuatro tienen dos hijos y solo yo me he quedado con un hijo único. Esto nos da la nada despreciable cantidad de nueve nietos para mis padres.

Mi hermano pequeño vive en Santiago y el segundo vive en Coruña, el resto en Ferrol. Bueno, no exactamente, porque el tercero vive en México, aunque su familia sigue aquí.

El caso es que, con la que está cayendo, todos, exceptuando el de Coruña, cuyos hijos ya son más mayorcitos, tiramos de abuelos, tíos, conocidos... para cuidar de nuestros hijos mientras nosotros estamos ganándonos el pan. Es una red enorme en la que todos nos sostenemos gracias a los demás.

Así, los lunes mi hijo se queda con mi madrina, los martes con mis padres, pero mi hermana lo lleva a música, los miércoles con mi hermana, que lleva al mío y a los suyos a atletismo, los jueves (por fin!) aunque come con mis padres, lo recojo temprano porque tengo la tarde libre y los viernes mi hermana lo lleva a piscina y yo lo recojo allí. A esto le sumamos dos mañanas en las que lo dejo a desayunar en casa de mi cuñada y desde allí se va al cole con sus primos.

Según esto, hoy martes mi hijo comía en casa de sus abuelos y mi hermana lo recogería para llevarlo a clase de música pero... una de mis sobrinas de Santiago se puso enferma, así que allá fueron mis padres para poder atenderla. Y pusieron en marcha el dispositivo de urgencia: madrina, hermana, cuñada y toda la tropa.

Olvidándonos por un momento de todos los inconvenientes, ¿no resulta extremadamente gratificante sabernos tan bien rodeados?

¿Seré capaz alguna vez de agradecerlo sufientemente?

sexta-feira, 30 de setembro de 2011

Esto es esperanza

- Cada día estamos más cerca, mamá.
- ¿De qué?
- ¡De todo!