quinta-feira, 11 de abril de 2013

¿Estamos tontos?

Mientras me visto, una chica entra en el vestuario y me arrea con su bolsa en la espalda. No se entera, está hablando por teléfono. 

Frente a mí, dos chicas hablan animadamente, hasta que a una de ellas le llega un mensaje al móvil. Lo coge y empieza a escribir mientras su amiga sigue hablándole al vacío. Cuando me marcho, la una sigue atenta al móvil, la otra ha dejado de hablar. 

En la taquilla de al lado de la mía, otra chica lee y escribe en su teléfono, mientras coge su bolsa, mientras la abre, mientras saca la ropa, mientras empieza a descalzarse... 

Al entrar en el gimnasio, esquivo a un chico que se cruza en mi camino sin darse cuenta: cabeza baja, leyendo, supongo, en su móvil. 

Cuando llego al parking, un coche espera a que otro salga para poder aparcar. El conductor del coche saliente escribe algo en su móvil mientras el conductor del coche entrante parece desesperarse. Finalmente, aparcó en la plaza que yo dejé libre.
¡Estamos tontos!

quarta-feira, 10 de abril de 2013

Memoria del amor

 
Es lo que tiene estar en crisis, que revisas una y otra vez el pasado, recordando lo que eras, rebuscando en lo que querías convertirte. 

Con 15 años, esta era, para mí, una de las mejores declaraciones de amor: 

"Dije que te quería 
como a nada en el mundo. 
Que seguía tus pasos, tu caminar, 
como un lobo en celo desde mi hogar 
con la puerta abierta de par en par, 
de par en par. 

Que tenía en penumbra 
nuestro rincón en aquel salón 
con dos cubiertos y tu canción 
y con tus flores en el jarrón."

Me imaginaba llegando a esa casa, a ese rincón en penumbra, con la mesa puesta, con esas flores...

quarta-feira, 3 de abril de 2013

Parecía que sí, pero no.



Y ha vuelto a llover...
Que alguien me rescate.

quarta-feira, 27 de março de 2013

Café de Flore

"¿Sabes lo que me gusta de ti? La paz, la tranquilidad de espíritu que tengo al haberte encontrado, al no tener que buscar más."

quarta-feira, 20 de março de 2013

Con un par

Para decir en una entrevista de trabajo que tu pretensión en la vida es disfrutar; que quieres tener éxito en tu trabajo y cumplir los objetivos que se te asignen pero sin que eso implique renunciar a tu vida personal; que quieres tener un trabajo que te permita disfrutar de tu pareja, de tus hijos, de tus amigos y familia, que te deje tiempo libre para tus aficiones y tus relaciones personales; para decir todo esto con la que está cayendo, hay que ser muy valiente y tenerlos muy bien puestos. 

Y este hombre los tenía, sin duda. Y las cosas muy claras.

terça-feira, 5 de março de 2013

En el umbral

Siempre me gustó cumplir años. Era algo así como ir subiendo la pendiente que te llevaba a la meta final. Después de todos aquellos años habría, seguro, un final feliz, la vida, que me esperaba.

He ido cumpliendo años, como todos. Ilusionándome y aparcando entusiasmos en la cuneta sin apenas saborearlos (yo, es que soy mucho de entusiasmarme). Cometiendo errores de los que arrepentirme el resto de la vida, de esos que lo condicionan todo y que no tienen vuelta atrás. Asumiendo, como pude, lo que me vino impuesto. Y decidiendo, claro.

Y ahora, bajo el umbral de los 40 (esos años a los que jamás creí llegar y a los que ya veremos si llego, finalmente) siento que empieza a pesarme el paso del tiempo, que me parece poco lo que me queda por delante. Temo no saber aprovecharlo e ir dejándolo pasar sin darme cuenta de eso, de que se agota.

Hace un tiempo, alguien me envió unas fotos que me parecieron impresionantes.

Es el puente Storseisundet, en Noruega. Y lo primero que pensé al verlo fue: quiero ir ahí antes de morirme. Decir esto con algo más de 30 años, puede resultar un poco exagerado, pero eso fue, exactamente, lo que sentí. Quiero ir.

Dentro de 18 días cumpliré 39. Es una edad como otra cualquiera, pero algo distinta, no? Y ya no me queda tiempo que perder.

Ahora, ya no.