quarta-feira, 20 de março de 2013

Con un par

Para decir en una entrevista de trabajo que tu pretensión en la vida es disfrutar; que quieres tener éxito en tu trabajo y cumplir los objetivos que se te asignen pero sin que eso implique renunciar a tu vida personal; que quieres tener un trabajo que te permita disfrutar de tu pareja, de tus hijos, de tus amigos y familia, que te deje tiempo libre para tus aficiones y tus relaciones personales; para decir todo esto con la que está cayendo, hay que ser muy valiente y tenerlos muy bien puestos. 

Y este hombre los tenía, sin duda. Y las cosas muy claras.

terça-feira, 5 de março de 2013

En el umbral

Siempre me gustó cumplir años. Era algo así como ir subiendo la pendiente que te llevaba a la meta final. Después de todos aquellos años habría, seguro, un final feliz, la vida, que me esperaba.

He ido cumpliendo años, como todos. Ilusionándome y aparcando entusiasmos en la cuneta sin apenas saborearlos (yo, es que soy mucho de entusiasmarme). Cometiendo errores de los que arrepentirme el resto de la vida, de esos que lo condicionan todo y que no tienen vuelta atrás. Asumiendo, como pude, lo que me vino impuesto. Y decidiendo, claro.

Y ahora, bajo el umbral de los 40 (esos años a los que jamás creí llegar y a los que ya veremos si llego, finalmente) siento que empieza a pesarme el paso del tiempo, que me parece poco lo que me queda por delante. Temo no saber aprovecharlo e ir dejándolo pasar sin darme cuenta de eso, de que se agota.

Hace un tiempo, alguien me envió unas fotos que me parecieron impresionantes.

Es el puente Storseisundet, en Noruega. Y lo primero que pensé al verlo fue: quiero ir ahí antes de morirme. Decir esto con algo más de 30 años, puede resultar un poco exagerado, pero eso fue, exactamente, lo que sentí. Quiero ir.

Dentro de 18 días cumpliré 39. Es una edad como otra cualquiera, pero algo distinta, no? Y ya no me queda tiempo que perder.

Ahora, ya no.

quinta-feira, 21 de fevereiro de 2013

Para vivir

Mi cultura musical es muy escasa y, la poca que tengo, se la debo, como casi todo, a mis hermanos.

Si tuviese que ponerle una banda sonora a mi adolescencia y primera juventud estaría compuesta, prácticamente en su totalidad, por temas de Silvio Rodríguez y Pablo Milanés.

Como, además, mi conocimiento del inglés no me permite entender nada de lo que cuentan las canciones en este idioma, las más hermosas canciones de amor (y de muchas otras cosas) que he escuchado provienen de estos dos cantautores.

Ayer, tras mucho tiempo sin apenas escucharlo, tuve una jornada laboral completa aderezada con la música de Pablo M. Me conecté a Grooveshark (gracias, S!), me coloqué los cascos y, una tras otra, la música de Pablo, sus letras, me fueron transportando a años atrás, cuando todo lo que contaba me hablaba de un futuro posible, de algo que, pronto o tarde, acabaría sintiendo yo misma.

Creo que ayer, por primera vez, no lloré escuchando a solas esta canción. Mi hermano Victor me la dedicó hace muchos años, en uno de esos momentos que, finalmente, llegaron (tal y como yo había esperado, de niña).


 "... amor para vivir".

quinta-feira, 31 de janeiro de 2013

X X X

Ayer nació la tercera X, o la sexta, según se mire, o incluso la séptima, si contamos que Cibrán se apellidó X en un momento de su vida.

¡La X es la esencia de esta familia!

Benvida, Ximena.
Eres un regalo.

quarta-feira, 30 de janeiro de 2013

Identidad

En la peluquería, la peluquera:
- Qué guapo estás quedando, Cibrán. ¿Te gusta?
- ¡Sí, mucho!
- Mañana en el cole, no te van a conocer.
- Sí, porque soy el único marrón.

sábado, 26 de janeiro de 2013

Inicio

El sufrimiento es la madre de la inspiración.